Vivir en Canadá (III): Buscar alojamiento en Canadá

Publicado el 12 julio 2012 | Secciones: Canadá | No hay comentarios

Una vez llegados a Canadá, el gran dilema es buscar alojamiento. No es una cuestión fácil en las grandes ciudades del país, debido principalmente a dos circunstancias: los elevados precios de la vivienda y la falta de referencias previas. A ello tenemos que sumarle también el hecho de las enormes distancias, que hacen recomendable que nuestro alojamiento esté lo más cerca posible del trabajo para evitar pasar demasiado tiempo en el coche o en las redes de transporte público de las ciudades que, sin ser especialmente malas, tampoco son excepcionales.

Para los primeros días

La mejor opción, siempre que se pueda, es acudir a casas de familiares o amigos en la zona y quedarse allí unos días para adaptarse al país. No obstante, pocos de los nuevos residentes en el país tiene la suerte de disponer de esta opción, por lo que la mayor parte de quienes se trasladan a Canadá se quedan durante los primeros días en alojamientos privados. Por lo general, quien disponga de un mayor poder adquisitivo elegirá un hotel, pero entre los jóvenes es más común pasar algunas semanas en albergues o, cada vez más de moda, en casas particulares donde se alquilan habitaciones con servicios como Airbnb. En los meses de verano, también son una opción las residencias universitarias, que quedan vacías en esta época.

Algunos albergues- como el Hostelling International de Toronto- disponen, en los meses de invierno, de paquetes especiales para nuevos residentes y personas que se desplazan a la ciudad en busca de trabajo. Son una opción económica; quizá no la más cómoda, pero que a cambio aporta la posibilidad de hacer una buena vida social y conocer otras personas en la ciudad desde el primer día.

Una vez resuelto el problema de esos primeros días, hay que buscar un lugar definitivo para establecerse. Como hemos comentado antes, las distancias son enormes y una buena recomendación es esperar a saber dónde va a estar ubicado nuestro puesto de trabajo antes de decidir nuestro barrio de residencia. En ciudades grandes como Toronto o Vancouver este detalle puede suponer ahorrarnos muchas horas de traslados y mucho dinero en medios de transporte o gastos de gasolina a lo largo de un año.

Downtown y barrios residenciales

La estructura y modo de vida de las grandes ciudades canadienses responde, por lo general y con la excepción de la región de Quebec -con más influencia urbanística europea-, al modelo norteamericano, con un área empresarial y comercial -downtown- rodeada de áreas residenciales.

El downtown es donde se concentra la vida económica y empresarial de la ciudad, además de cierta presencia comercial. Suele ser, por lo general, una zona que geográficamente ocupa un espacio reducido dentro de las grandes áreas metropolitanas, de edificios altos y aspecto moderno, muy concurrida durante las horas de oficina y muy vacía a partir de entonces, salvo por algunas zonas delimitadas de ocio, donde se traslada el movimiento de personas a partir de cierta hora de la tarde.

No obstante, el downtown de las ciudades alberga también una creciente vida residencial. En las últimas décadas, los constructores han ido ganando terreno a antiguos edificios, zonas industriales o espacios vacíos en estas zonas y se han dedicado a construir los bloques de moda: los llamados condominiums o, abreviado, condos. Se trata, por lo general, de modernas torres- cuanto más altas, mejor- que tienen como elemento común las fachadas totalmente acristaladas.

Condominiums en el centro de Vancouver

Condominiums en el centro de Vancouver

Estos condos, que en el momento de escribir este artículo (julio de 2012) siguen creciendo como champiñones en los centros de las ciudades -especialmente en Toronto- junto con sus respectivas oficinas de ventas que aprovechan la burbuja inmobiliaria local, son especialmente apreciados por jóvenes o personas solas de nivel económico medio-alto que quieren estar cerca de las zonas de ocio del centro de la ciudad. Los precios son muy elevados para los pocos metros cuadrados que suelen ofrecer, pero a cambio cuentan con instalaciones comunes de alto nivel como gimnasios o piscinas.

Alrededor del downtown se agrupan las áreas residenciales de la ciudad. Generalmente, formadas por edificios bajos y barrios de casas unifamiliares con su pequeño jardín a la entrada. Este hecho da a la ciudad en general una impresión de tranquilidad y de espacios verdes que no se suele tener en las ciudades europeas. Sin embargo, al ser la densidad de población mucho más baja, hace también que la ciudad ocupe mucho más espacio físico que una europea con la misma población, lo que supone que el tiempo de los desplazamientos sea muy superior y que las redes de transporte público sean mucho más reducidas por su escasa rentabilidad. La cultura del coche está muy extendida en Canadá.

Son barrios excepcionales para vivir en familia, con calles pequeñas y tranquilas y un eje principal donde se concentra la vida comercial y de ocio de cada zona. El ritmo de vida es mucho más tranquilo que en el downtown, pero a cambio las distancias son importantes y puede notarse cierto aburrimiento. En estos barrios viven también, por lo general, los jóvenes que no disponen del presupuesto suficiente para establecerse en los carísimos condos del centro. También hay que tener cuidado con los estándares de construcción de las casas. Al haber muchas casas unifamiliares, el estado de conservación depende del mantenimiento que hayan recibido. Podemos encontrarnos con tejados en malas condiciones, goteras, suelos desnivelados y muchos más problemas de mantenimiento que en los edificios más modernos del centro.

Yard Sale

Tipica Yard Sale en un barrio residencial de Toronto

Por tanto, dependiendo del barrio que elijamos estaremos decidiendo también entre una forma de vida u otra. El downtown es excelente para quien viva solo, disponga de elevados recursos económicos y quiera estar cerca del corazón de la ciudad o de centros de vida nocturna; pero es una mala opción para vivir con niños. Los barrios residenciales de las afueras son excelentes para la vida en familia, pero resultarán excepcionalmente aburridos para los jóvenes. Hay alternativas intermedias, no obstante, en ciertos barrios de la ciudad. Por lo general, cerca de las universidades hay alternativas de alojamiento relativamente económicas y con ambiente estudiantil.

Cómo alquilar piso o una habitación en Canadá

En general, Canadá es un país caro. La vivienda también lo es, especialmente en las grandes ciudades. El presupuesto para vivienda debe ser cuidado especialmente a la hora de planear la estancia en el país. Si viajamos solos, los condos del downtown es la opción más cómoda, pero también la más cara. Si queremos comprar, los agentes inmobiliarios disponen de muchísima oferta, pero los precios son elevadísimos. Mejor no precipitarse y analizar la situación con mucha calma antes de decidirse por quedarse en uno u otro lugar.

La mayor parte de los visitantes a Canadá llegan por tiempo limitado, por lo que insistiremos más en el alquiler que en la compra. A la hora de alquilar podemos hablar de apartamentos enteros o de habitaciones, que suelen tener procesos distintos. La forma más fácil de contactar con arrendatarios es a través de Internet, aunque también es bastante popular darse una vuelta por los barrios que nos gustan y ver en la entrada de los bloques de apartamentos paneles donde se anuncia si se alquila alguno junto con un número de teléfono de contacto.

En lo que respecta a Internet, las páginas de anuncios Craiglist y Kijiji son las más utilizadas. Disponen de múltiples versiones locales, lo que ayuda a limitar la búsqueda en una ciudad. Se actualiza constantemente, por lo que los anuncios van saliendo a lo largo de todo el día. Muchos de ellos no incluyen un número de teléfono, sino que aportan simplemente un correo electrónico. Al tratarse de portales que se actualizan durante el día, se van cargando nuevos anuncios cada pocos minutos.

La recomendación es dedicar una mañana o una tarde entera a ir explorando los anuncios nuevos que van saliendo y escribir inmediatamente a los que nos parezcan más interesantes con unas cuantas líneas sobre lo que buscamos y cuál es nuestra situación en el país. Quien alquila decidirá si nuestro perfil coincide con lo que busca y, si es así y hemos sido rápidos, puede que nos escriba de vuelta para convocarnos un día y una hora en concreto. No es raro, de todos modos, no recibir respuesta, por lo que lo mejor es multiplicar nuestros intentos.

Otros aspectos a tener en cuenta

Si la casa es interesante, cuanto antes nos decidamos y mostremos nuestro interés, más posibilidades tendremos de hacernos con ella. En el caso de las habitaciones, incluso no es raro que la gente las visite con dinero en el bolsillo para dar una fianza en el momento y asegurarse el cuarto. No es raro tampoco, especialmente en el caso del alquiler de apartamentos, que no se nos garantice nada y que se nos pida que rellenemos un formulario de interés con nuestros datos, ingresos y las referencias de nuestro antiguo casero.

Las referencias anteriores en el país son un factor especialmente importante en muchas facetas de la vida canadiense, pero en el caso del trabajo o la vivienda son decisivas. Será difícil acceder a un apartamento especialmente caro o demandado si no podemos garantizar cierto poder adquisitivo o si llegamos de cero al país. En el caso de las habitaciones, sin embargo, no se solicitan tanto.

No obstante, el alquiler de apartamentos o habitaciones a través de Internet es también un campo donde son habituales las estafas. Desconfiad de los pisos de muy buena calidad por poco dinero o de historias de caseros que viven fuera del país o se encuentran en situaciones inusuales. No enviéis dinero a un casero sin ver el piso o hablar personalmente con él y no os fiéis de quien pide envíos a través de empresas como Western Union o similares. Firmad el contrato en el piso y aseguraros en ese momento de que las llaves son las correctas. Y, ante cualquier asomo de duda, no alquiléis.

Los contratos suelen ser bastante sencillos y las normas de alquiler bastante estándar. No se suele aplicar el concepto de fianza, pero sí que es práctica general que el casero pida en el momento de la entrada el pago de dos meses: el primero y el último, para cubrirse de posibles impagos.

La mayor parte de los pisos, habitaciones y apartamentos se suelen alquilar sin amueblar. No obstante, se pueden encontrar amueblados y los caseros también pueden ayudar a proporcionar muebles que no sirvan. En lo que respecta a la lavandería, muchos edificios ofrecen lavadoras comunes de monedas en los sótanos. El mercado de compra y venta de muebles de segunda mano es más que notable y se mueve, sobre todo, a través de páginas de anuncios en Internet -otra vez con Craiglist y Kijiji como principales exponentes-, pero también en las típicas yard o garage sales en las que los particulares venden los objetos que ya no necesitan.

Para quien no tenga ni siquiera presupuesto para comprar de segunda mano, en estas páginas hay también apartados para artículos regalados -con sorprendente abundancia de cosas- y también podemos nutrirnos de los muebles que los vecinos dejan a la puerta de sus casas para ser recogidos por los servicios de basuras o por quien los necesite en casa, algo que también es bastante frecuente encontrar en los barrios residenciales de la ciudad.

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Así es Canadá

Elegir una ciudad donde instalarse

Trabajar en Canadá

Aduana y trámites oficiales

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