¿Qué comprar en Japón y dónde hacerlo?

A la hora de ir a Japón, es bastante habitual volver con la maleta cargada de compras y recuerdos –bien para nosotros, o bien con regalos para conocidos-. Por tanto, no está de más saber qué podemos comprar en nuestra visita y cuáles son los mejores lugares para hacerlo.

Por mi experiencia, podemos concentrar las compras de los turistas en Japón en cuatro grandes grupos: los típicos souvenirs y productos turísticos, los artículos electrónicos, comida e instrumentos de cocina y las curiosidades locales y “frikadas” muy típicas de Japón.

Básicamente, y dado que los artículos de consumo habitual suelen ser incluso más caros que en Europa –salvo en el caso de la electrónica-, la mayor parte de las compras que hagamos en Japón será de regalos y artículos más decorativos o curiosos que con un sentido de utilidad real.

Los souvenirs más típicos

Si tenemos en cuenta la clasificación anterior, los artículos de recuerdo para turistas serán los más habituales en nuestra maleta al final del viaje, con algunos de ellos ocupando un papel estrella. Son los casos del maneki neko, la popular figura de un gato con la pata levantada, que encontramos en una gran varieda de colores, posturas, tamaños, materiales, compañía, gestos o complementos varios. Dentro de este grupo podemos incluir también los palillos, los banderines, las muñecas kokeshi, las cintas para la frente o los kimonos.

Maneki Neko

Maneki Neko - (Fuente Wikipedia)

El maneki neko y los palillos para comer suelen ser los regalos más habituales en la maleta del viajero que regresa de Japón. Al maneki neko le conocemos ya en España por ser una presencia habitual en las tiendas de chinos y algún anuncio de televisión como ese gato de plástico dorado que mueve la pata continuamente de arriba hacia abajo. Estéticamente, el gato es el mismo, pero tanto los materiales como el simbolismo de Japón son diferentes. Esta figura viene de una antigua leyenda japonesa y se le atribuyen diversas propiedades según sea su color, su postura o cuál de las patas tiene levantada, aunque en el fondo no deja de ser una especie de amuleto para atraer la suerte. En principio, si levanta la pata derecha se le atribuye riqueza; mientras si es la pata izquierda, garantiza visitas. La mayor parte de estos gatos son de color blanco, aunque también los he podido ver en negro o en color dorado y, por supuesto, tanto los materiales como los tamaños y precios varían notablemente.

Los palillos son el otro gran regalo que solemos llevarnos de Japón. Son relativamente baratos, estéticamente diversos y bonitos y se transportan muy bien en la maleta, con lo que son el típico recuerdo que podemos llevarle a aquellos con los que queremos tener un detalle, pero no especialmente caro. El detalle incrementa su valor cuando tenemos la suerte de poder comprarlos en algún establecimiento donde nos los personalizan grabando alguna inscripción o un nombre.

Por lo demás, las muñecas kokeshi son también enormemente típicas, además de llamativas. Se trata de muñecas de madera con un perfil y un rostro muy característicos, hechas y decoradas a mano. Son realmente bonitas para un regalo más personal, aunque el precio es algo más elevado que el de otros recuerdos más baratos. El precio suele estar de los 20 euros para arriba en los modelos más sencillos.

Aparte de ello, los puestos de venta de recuerdos de las zonas más turísticas disponen de una oferta muy variada de recuerdos y artículos alusivos a Japón de todo precio y condición.

La electrónica

Los souvenirs tradicionales forman la mayor parte de las compras de un turista que pasa por Japón, pero serán las tiendas de artículos electrónicos las que realmente le despierten el apetito consumista. Edificios enteros dedicados a fotografía, vídeo, ordenadores y artículos electrónicos. Enormes almacenes de varias plantas abarrotados de toda clase de productos electrónicos, con muchos modelos más avanzados de los que van saliendo en Europa. Quien sea aficionado a la tecnología pasará horas dentro de ellos y, nomalmente, acabará comprándose algo.

Se dice que los productos electrónicos son los únicos que son más baratos en Japón que en Europa. Es una verdad relativa. Es cierto que, en una serie de casos, el mismo producto puede ser más barato en Japón que en España. Sin embargo, esto no se debe tanto a los precios en sí, sino al hecho de que es posible que haya aparecido ya un modelo posterior y más avanzado en Japón –donde los lanzamientos suelen ser algo anteriores que en Europa- y el precio corresponda al de un modelo ya considerado como antiguo. Sea como sea, puede haber un pequeño ahorro, que dependerá mucho de la cotización del yen en el momento de la compra.

Dentro de este capítulo, la fotografía digital y las cámaras de vídeo son la estrella. Son los productos con menos especificaciones locales y los más fáciles de transportar, por lo que no dan demasiadas complicaciones. En lo que se refiere a ordenadores portátiles, las configuraciones de teclado, idiomas y sistema operativo pueden complicarlo bastante más –además de que los precios no son tan ventajosos-.

La compra de productos electrónicos resulta interesante, pero da también algunos problemas que hay que tener en cuenta. Las clavijas de enchufe, por ejemplo, son del modelo plano y necesitan un adaptador. El voltaje eléctrico en Japón también es diferente, por lo que tenemos que asegurarnos que el cargador correspondiente vale también para el voltaje europeo. Los menús y configuraciones de cámara suelen venir por defecto en japonés, por lo que no podemos olvidarnos de pedirle al dependiente que nos configure la cámara en inglés antes de salir de la tienda. La garantía, aunque sea mundial, viene documentada en japonés. Son pequeños detalles que a veces no pensamos al comprar un aparato, pero que pueden darnos sorpresas desagradables.

Lo que sí es importante para los grandes aficionados o profesionales de la fotografía es curiosear entre la cantidad de materiales y accesorios que se ofrecen en las tiendas especializadas, ya que algunos de ellos no se pueden encontrar en Europa. Para el aficionado a la fotografía, viajar a Japón será todo un placer.

La comida y los artículos de cocina

Otra de las opciones habituales es traer recuerdos relacionados con productos de comida o bebida japoneses que no son especialmente fáciles de encontrar en España. Es algo a lo que recurren, con frecuencia, los aficionados a la cocina que intentan descubrir la comida japonesa ya sea para ellos mismos o por encargo de algún amigo.

No obstante, la necesidad de ir a Japón para encontrar este tipo de productos va disminuyendo gracias, principalmente, a la aparición de nuevas tiendas internacionales en las ciudades españolas que importan muchos más productos asiáticos que hace unos años. Por ello, ya no se encargan tantos condimentos, especias o productos típicos como se hacía a los viajeros hace unos años.

Teniendo esto en cuenta, el sake –vino de arroz- ha quedado como gran opción a la hora de traernos alguna especialidad gastronómica japonesa en la maleta. Especialmente si nos acercamos por Takayama, donde hay muchas destilerías artesanales. Es un buen regalo: muy tradicional, relativamente barato, fácil de encontrar y en diversos tamaños. El principal problema es proteger la botella para traerlo en la maleta sin que se rompa el cristal.

Sake

Sake en una destilería de Takayama

Sin embargo, a la hora de tener en cuenta la tradición culinaria, unos regalos mucho más habituales y cómodos de transportar son aquellos relacionados con el menaje. Ya hemos visto que los palillos son tan populares que han pasado la barrera del menaje para convertirse en souvenirs por sí solos. Pero sí que hay otros artículos muy restringidos al ámbito gastronómico que pueden funcionar muy bien como regalo o recuerdo. Es el caso de los juegos de té, los pequeños vasos de sake o los cuencos para la salsa de soja. Suelen ser artículos relativamente baratos y fáciles de encontrar.

Las curiosidades japonesas

Esto entra ya dentro del capítulo de lo subjetivo y tiene más de gusto personal que de compras convencionales. Dentro de este capítulo podemos englobar una serie de artículos muy específicos, insólitos, curiosos, inútiles o estéticamente llamativos que te pueden hacer ilusión a ti o a alguien conocido. Pueden ser desde un caramelo o una bebida con sabor raro, hasta unos guantes que permiten utilizar un smartphone, pasando por los habituales comics de manga, accesorios para el móvil, réplicas de plástico de platos de comida o videojuegos. Son cosas que no tienen más razón de compra que lo curiosa, rara o específicas que son.

Los comics manga son los más habituales entre este tipo de regalos. Cada vez hay más aficionados en España y, con ellos, más interés por este tipo de productos. En zonas como Akihabara hay edificios enteros dedicados al manga. El problema, evidentemente, es que las publicaciones están en japonés y que, si no eres experto en la materia, quizá te puedas sentir perdido entre tanta opción a la hora de escoger uno para comprar como regalo.

También está muy de moda en Japón todos los artículos relacionados con la personalización de los teléfonos móviles. Así pues, colgantes y fundas curiosas o insólitas están a la orden del día en numerosas tiendas.

El resto de curiosidades nos irán apareciendo por el camino durante nuestro viaje. Algunas de ellas, como aplicaciones insólitas en las tiendas de electrónica, otras en los supermercados o, simplemente, al pasar por delante de alguna tienda. No se buscan… simplemente aparecen.

Dónde comprar en Japón

Si bien es verdad que cada uno de los tipos de productos que hemos mencionado anteriormente tienen sus puntos claves para comprarlos, hay algunos lugares concretos en Japón donde invariablemente el turista va a ir de compras.

El barrio de Asakusa, en Tokio, es la meca del turista que va de compras a Japón. Sobre todo, el pequeño paseo peatonal que llega hasta la entrada del templo Senso-ji, donde se apiñan tantas casetas de tiendas dedicadas exclusivamente a recuerdos para turistas como en el resto de la ciudad de Tokio. Las tiendas de recuerdos de Asakusa son visita obligada para quien tenga que comprar recuerdos y los productos que se venden en ellas son, básicamente, los clásicos souvenirs de Japón.

Asakusa

Las tiendas de recuerdos de Asakusa

Es la “guirilandia” local, con las cosas buenas y malas que eso tiene: Te tratan como un turista, estás rodeado de turistas y te venden los productos típicos de turista a un precio de turista –alto, pero sin estafas, eso sí-. A cambio, vas a poder hablar perfectamente en inglés con los tenderos, te van a empaquetar perfectamente las compras e, incluso, en algunos lugares vas a poder pagar con tarjeta de crédito, algo que parece muy normal pero que es tremendamente extraño en Japón.

No obstante, aún en Asakusa, pero desviándonos un poco del templo, podemos encontrarnos pequeñas tiendas en las calles perpendiculares a la Kappabashi Dogugai –una calle repleta de menaje de cocina- con pequeñas tiendas de menaje de cocina y telas y kimonos típicos. Algo más auténticas, pero no tan concentradas como las que están frente al templo. Para los interesados en menaje de cocina, por supuesto, la Kappabashi Dogugai –a un kilómetro más o menos del templo Senso-ji, en Asakua- es visita obligada.

Asakusa

Menaje japonés en la zona de Asakusa

Fuera de Tokio, el otro gran lugar para comprar recuerdos típicos japoneses es la isla de Miyajima, frente a las costas de Hiroshima. Allí encontraremos todo tipo de recuerdos tradicionales y regalos. Para mi gusto, además, es el mejor lugar para comprar los palillos, ya que hay tiendas enteras dedicadas a ellos donde es habitual que te graben en ellos la inscripción que quieras sin coste adicional.

Por su parte, para los artículos electrónicos tenemos buenas opciones en todas las ciudades de Japón que visitamos. Basta con encontrar alguno de los establecimientos de cadenas de grandes almacenes dedicadas a la electrónica o que tienen la electrónica como uno de sus principales atractivos. Yodobashi Camera o Yamada son algunos de ellos.

En Tokio, podemos encontrar una importante concentración de estos establecimientos en la zona de Akihabara donde, además, hay también en las calles secundarias pequeñas tiendas de componentes y accesorios que hacen que sea el punto por excelencia de la ciudad para ir a comprar aparatos electrónicos. La llamada Electronic City de Shinjuku también cuenta con bastantes tiendas, pero no llega a las dimensiones de la anterior. Pero no es difícil encontrar grandes almacenes de electrónica en Tokio. Otras zonas comerciales de la ciudad como Shibuya o Ikebukuro disponen también de estos enormes grandes almacenes de la electrónica.

Akihabara es también un buen lugar para ir en busca de manga y artículos curiosos, con algunas tiendas muy interesantes. No obstante, quizá la zona de Harajuku y su famosa calle principal Takeshita dori, abarrotada casi siempre de adolescentes, nos pueda ofrecer también algunas sorpresas divertidas.

Para este último tipo de compras son también muy curiosas las tiendas de todo a 100 yenes o similares. No hay que ir buscando nada preconcebido, sino simplemente entrar y dejarse sorprender por lo que se vende allí a un precio bastante bajo. Estas tiendas pueden aportar muchos regalos informales y curiosos a un precio muy reducido. Entre los turistas de Tokio es muy popular la que está en Takeshita dori, en Harajuku; fuera de Tokio, nos encontramos en Kyoto e Hiroshima una cadena de este tipo de tiendas que se llama Daiso, con tiendas de varias plantas llenas de artículos de este tipo.

Y, para finalizar con el capítulo dedicado a las compras en Japón, un par de consejos prácticos. El primero, no esperar que podamos pagar con tarjeta de crédito a la hora de comprar nuestros regalos. No hay costumbre de pagar con tarjeta y, aunque puede que los grandes almacenes o las tiendas muy turísticas lo admitan ocasionalmente, lo normal es que todo se pague en efectivo.

Por último, es también normal que mucha gente dedique las últimas horas de su viaje a comprar regalos y se le echen encima las últimas horas. En Tokio, Asakusa es el punto principal para comprar recuerdos, pero si no da tiempo a desplazarse hasta allí, cabe la posibilidad de comprarlos en algunos grandes almacenes, donde hay también una pequeña sección de artículos turísiticos. En mi caso, resolví las compras de última hora tanto de electrónica como de recuerdos en el Yodobashi Camera de Akihabara, aunque supongo que otros grandes almacenes similares también dispondrán de este tipo de sección. Además, en mi caso fue especialmente recomendable, pues fue uno de los pocos lugares donde pude pagar con tarjeta de crédito en unas últimas horas donde ya no me quedaban demasiados yenes.



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1 Response to "¿Qué comprar en Japón y dónde hacerlo?"

  • Babyboom says:
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