Vuelos

La eterna lucha por el reposabrazos

Posted by on 20 enero, 2012 at 1:55 pm

De vez en cuando, en los transportes públicos te encuentras vecinos de asiento curiosos. Con la mayor parte de ellos no compartirás ni una sola palabra durante el viaje, pero con algunos de ellos hablarás, ligarás, cotillearás y serás cotilleado en tus lecturas o trasteo con el ordenador o te pelearás por el espacio. Ésta es la historia de un vuelo, una pelea y las conclusiones que saqué de ella.

Era un vuelo largo en una de esas compañías del Golfo que tienen fama de cómodas, aunque -en realidad- por mucho glamour emiratí que desprendan o pantallas que te pongan, las ocho horas encerrado en el cubículo invisible de tu asiento y alrededores no te las quita nadie. Tenía a mi derecha a un señor mayor, de apariencia muy normal, que parecía ir solo. Una de esas personas con aspecto de sobrio abuelito encantador, pero más perdido en un Boeing que un pingüino en un garaje.

El abuelo me llamó la atención. Me preguntaba a mí mismo a dónde y para qué viajaría solo un señor tan mayor y quién estaría esperándole en el aeropuerto. Después de chapurrear con él al verle manejar el cinturón de seguridad, la manta y los cascos y de ver cómo intentaba entenderse con las azafatas, empecé a temer por que llegara correctamente a su destino final tras la escala en Dubai. Curiosamente, fui incapaz de comunicarme con él en español, inglés y portugués de Coimbra, pero la combinación de los tres idiomas sin orden ni concierto resultó notablemente esclarecedora.

Me encontré así con un abuelo portugués que volvía a la ciudad que le había acogido durante muchos años en Australia después de un retorno a su Portugal natal y que, para mi tranquilidad, no viajaba sólo sino que a su hija le había tocado otro lugar en la gran lotería de asientos de los últimos minutos del embarque. Me dio cierta ternura verle utilizar una única palabra en inglés para pedirle a la azafata un plato que no había en el menú del vuelo, cabrearse al probar la ensalada de pasta porque “tá friu” (este artículo sigue…)

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Luchando contra el jetlag en Tokio de la forma más divertida

Posted by on 10 noviembre, 2011 at 4:02 pm

Sabíamos que nuestra primera noche en Tokio iba a ser larga gracias al inevitable jetlag e, incluso, teníamos planes para pelear contra él. Lo que no podíamos imaginarnos era que, en el momento en el que éstos saltaron por los aires, íbamos a superarlo introduciéndonos en la vida japonesa de una forma insólita y tremendamente divertida.

La llegada al centro de Tokio desde el aeropuerto de Narita se hace larga, demasiado para quien lleva casi 20 horas entre aviones y aeropuertos para un vuelo de Madrid a Tokio con escala en Dubai. En nuestro caso, además, teníamos que coger una línea regional para llegar al albergue en lugar del más rápido Narita Express. En total, unos 80 minutos de viaje más y unos 1.250 yenes menos para llegar al albergue que teníamos en la zona de Bakurocho.

Nos alojamos en el albergue Khaosan Tokyo Ninja, sencillo y juvenil pero muy económico y bien comunicado con las principales zonas turísticas de la ciudad. Nada más entrar en él, algunas sorpresas típicas de Japón: los zapatos de todos los huéspedes se quedan en unas enormes estanterías junto a la puerta y los cambiamos para movernos por el albergue por las chanclas que nos encontramos en dos cajas de plástico a la entrada.

Es curioso, también, el primer momento WC, cuando te aproximas a ver qué es un panel de control que tiene el excusado en uno de sus lados y, al tocar algunos botones, empiezan a salir chorritos de agua.

Al llegar allí e instalarnos, la primera sorpresa. Nuestros planes para la primera noche pasaban por apoyarnos en el jetlag para llegar despiertos a las cinco de la mañana y sobrevivir así el tremendo madrugón que espera a los que quieren ver la subasta del atún en el mercado de pescado de Tsukiji, que recibe a los visitantes a las 5 de la mañana. Sin embargo, sólo al llegar a Tokio nos enteramos que la subasta estaba cerrada los domingos para el público.

Total, que necesitábamos un plan B o nos íbamos a pasar la primera noche del (este artículo sigue…)

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Volar con Emirates de Madrid a Tokio

Posted by on 7 noviembre, 2011 at 7:00 pm

Estoy escribiendo esta entrada desde el Boeing 777 de la compañía Emirates que nos lleva desde el aeropuerto internacional de Dubai hasta nuestro destino final en Tokio. Aunque, por supuesto, sabemos que el grueso de los atractivos del viaje a Japón nos esperan a la llegada, la experiencia de volar con Emirates era otro de los puntos de interés de nuestra visita. Éste es un pequeño resumen de lo que nos estamos encontrando en el vuelo.

Emirates es una de las dos compañías de los países del Golfo Pérsico que están operando desde España, junto con Qatar Airways. Los vuelos entre Madrid Barajas y Dubai llevan operativos desde hace algo más de un año y, aparte de ser la única ruta directa entre España y los Emiratos Árabes Unidos, permiten muy buenas conexiones entre España y diversos países de Asia y Oceanía.

En nuestro caso, partimos de la Terminal 4 Satélite del aeropuerto de Madrid Barajas pasadas las dos de la tarde en el vuelo directo a Dubai, también un Boeing 777 -al igual que el que nos está llevando a Japón-.

Somos muchos pasajeros y estamos ubicados en unos de los asientos del fondo del avión, por lo que nos podemos recrear en los detalles del aparato en nuestro camino. Recorremos el pasillo hasta el fondo del avión, dejando entre la entrada del aparato y la cola la entrada a la zona más noble del avión. No podemos ver mucho, aunque intuimos las paredes de algo que parecen cabinas dentro de una zona bastante oscura. La clase First.

En el recorrido hacia la clase turista, en la cola del aparato, nos encontramos con una clase superior, Business, con asientos más amplios y separados entre sí por mamparas de color madera que impiden el contacto entre los pasajeros vecinos si así lo desea -algo que me hubiera venido excepcionalmente bien para haber evitado la constante lucha por el reposabrazos que mantuve con mi vecino de asiento-.

Los asientos más grandes permiten también que las pantallas de entretenimiento que se ubican en la parte trasera de los mismos sean también (este artículo sigue…)

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Preparando un viaje a Japón

Posted by on 2 noviembre, 2011 at 2:17 pm

Hacía tiempo que no tenía que preparar un viaje largo, pero ha llegado la hora. El viernes partimos hacia Japón con muchas ganas de descubrir lo que nos ofrece este país. Como la preparación del viaje es importante, hoy queremos comentaros lo que tenemos en mente en este momento y cómo lo afrontamos, para añadir a la vuelta los resultados de esta preparación, qué mereció la pena, qué nos sorprendió y a qué fuimos renunciando por el camino.

- Vuelo y transporte:

Salimos con Emirates de la Terminal 4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas el próximo viernes a primera hora de la tarde. Volar con Emirates es una de las sorpresas previas que nos ha deparado este viaje. Teníamos muy buenas referencias de tres aerolíneas de los países del Golfo Pérsico: Qatar Airways, Etihad y la propia Emirates, pero hasta ahora no hemos podido probarlas. Hemos tenido suerte encontrando un billete por algo menos de 600 euros -una cantidad ligeramente superior a la que nos ofrecía Alitalia-, así que éste será el momento de probarla.

Tenemos aproximadamente dos horas de escala en Dubai y nuestra llegada a Japón será aproximadamente a las cinco de la tarde del sábado, horario local. Tenemos cierto temor a los efectos del jet-lag, pero intentaremos aprovecharlos a nuestro favor. Desgraciadamente, ninguno de los dos vuelos -ni el Madrid-Dubai, ni el Dubai-Tokio- está previsto que sea en los nuevos Airbus 380 de la compañía, aunque mantenemos la esperanza de que haya algún cambio de planes y podamos probar este nuevo avión.

Llegamos a una hora razonable, así que tenemos tiempo de llegar a nuestro albergue para la primera noche sin agobios. Hemos elegido uno que, a priori, está bien comunicado con el aeropuerto de Narita -cerca de la estación de Bakurocho, con conexión directa con la línea rápida JR Soubu (80 minutos, cerca de 12 euros)- y queríamos también que no estuviera excesivamente lejos del mercado de pescado de Tsukiji, que queremos visitar a primerísima hora de la mañana.

- Ruta por Japón:

La idea es quedarnos las cuatro primeras noches en Tokio reponiéndonos del jet-lag (este artículo sigue…)

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