Eslovaquia

Ten cuidado si hablas en español en el extranjero. Pueden entenderte

Posted by on 25 agosto, 2011 at 11:00 am

Cuando salimos al extranjero con amigos que hablan nuestro idioma, a veces nos descuidamos y -pensando que nadie a nuestro alrededor lo habla- decimos cosas que puede que no fueran muy bien recibidas por quienes nos rodean si pudieran entendernos. El problema es que, algunas veces, nos entienden y nos llevan a vivir un momento “tierra trágame”.

El mío llegó hace unos años en Bratislava, la capital de Eslovaquia. Nos habíamos reunido allí un grupo de amigos españoles que trabajábamos en diversos países de Europa y, después de haber dedicado la mañana a callejear por la ciudad, decidimos que queríamos pegarnos una buena juerga por la noche, salir a cenar y luego… lo que surgiera hasta que nos echaran del último sitio.

Fuimos a pedirle recomendaciones de lugares por los que salir a la recepcionista del albergue y nos habló de un par de sitios como el Circus Barok, un barco discoteca a orillas del Danubio que, al final, resultó ser lo mejor de la noche. Un amigo nos había recomendado acabar la noche en la discoteca Laverna y, cuando vimos la cara que ponía la recepcionista del albergue, nos dimos cuenta de que -además de amigo, aquel que nos lo recomendó era todo un golfo-.

Nuestro momento “tierra trágame” llegó justo después, cuando salimos por la puerta del albergue a comernos la noche de Bratislava. Justo delante de nosotros iban dos chicas jóvenes. Evidentemente, dada la composición del grupo y las ganas de fiesta, surgió rápidamente un interesante debate sobre el porte, el garbo, el salero y lo que no era ni el porte, ni el garbo, ni el salero, de ambas señoritas. Evidentemente, en el idioma de Cervantes y -como buenos españoles en el extranjero- sin ahorrar en decibelios.

Como caminábamos un poco más rápido que ellas, llegó un momento en que las adelantamos sin dejar por ello de comentar sobre sus virtudes y atributos. Diez metros después, las palabras que nos helaron la sangre: “¿Sois españoles?”, con un casi imperceptible acento del Este de Europa.

Congelados, nos miramos entre los cuatro y (este artículo sigue…)

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